Mucho más que un experto en ropa, un Personal Shopper es una persona que combina habilidades de coaching con conocimientos de lenguaje corporal.

Las 5 cualidades de un Personal Shopper perfecto

Mucho más que un experto en ropa, un Personal Shopper es una persona que combina habilidades de coaching con conocimientos de lenguaje corporal. Un profesional de la moda que sabe de protocolo y estilo y puede recomendarte exactamente lo que necesitas para cada ocasión. Cuando no hay tiempo ni siquiera para ir de tiendas o no se tiene la seguridad suficiente para moverse entre telas y patrones de diseño, un asistente personal especializado en el tema puede convertirse en un asesor de primera línea. Pero… ¿cómo saber si es la persona indicada? Aquí te revelamos las 5 cualidades que debe reunir un Personal Shopper perfecto:

  1. Experto en moda

El Personal Shopper disfruta como ninguno del placer de recorrer tiendas pero lo hace con conocimiento del sector. Sabe cuáles son los diseñadores del momento, las tendencias, los estilos y las propuestas atemporales. Su curiosidad lo obliga a estar al tanto de los ciclos de la moda, asistir a desfiles, descubrir nuevas tiendas, informarse sobre lo que se lleva y lo que no en distintos eventos… En definitiva, es un apasionado bien informado.

  1. Tiene don de gentes

La empatía es una cualidad clave del Personal Shopper porque de su conexión con los clientes dependerá su éxito. Como si de un confesor se tratase, este Lifestyle Manager escucha atentamente a la persona que necesita su ayuda y puede interpretar lo que mejor le sentará según su cuerpo, su profesión y su estilo de vida. Sabe escuchar, tiene tacto a la hora de dar su opinión y prácticamente trabaja como un coach elevando la seguridad y autoestima de sus clientes.

  1. Genera confianza

Un Personal Shopper no juzga, acompaña y asesora. Gracias a sus amplios conocimientos de moda, tipos de tela y estilismos, es capaz de guiar a sus clientes por las mejores opciones para mejorar su aspecto en todos los sentidos. Un proceso que puede comenzar con el armario y conforme vaya aumentando la confianza, podrá derivar en recomendaciones de peluquería, maquillaje y movimientos corporales. Consejos fundamentados y soluciones inesperadas para sacar al cliente de su zona de confort en cuanto a prendas de vestir o peluquería. La seguridad que gane su cliente dependerá, en buena medida, de la discreción y buen hacer que demuestre el Personal Shopper en su papel de coach particular.

  1. Asesora con inteligencia

Muchas veces no hace falta comprar el vestido más caro de la temporada. En ocasiones, un buen conocimiento de las boutiques de la ciudad con diseñadores que apenas están empezando su carrera puede ser la clave para encontrar el modelo ideal. Otras veces el recorrido por tiendas vintage o marcas sin mayor trascendencia puede ser la solución que buscamos. El Personal Shopper conoce muy bien las medidas de sus clientes y, sobre todo, entiende las necesidades de su estilo de vida así que puede acertar con inteligencia gracias a su experiencia en el sector.

  1. Tiene una red propia de contactos

¿Tesoros de vestuario? Un Personal Shopper sabe dónde encontrarlos o con quién hay que hablar para conseguirlos. Su agenda de contactos se mueve entre las mejores tiendas de las principales capitales de la moda hasta los más recónditos locales de segunda mano. Su red de contactos es una red de confianza porque, así como desarrolla empatía con sus clientes, tiene un don de gentes que le permite moverse como pez en el agua entre diferentes ámbitos del sector de la moda para preparar el look ideal según la ocasión.

 

Empeñado en mejorar la vida de las personas a las que asesora y dispuesto a ofrecerles una experiencia que les permita verse y sentirse muy bien frente al espejo, los Personal Shopper son profesionales del Lifestyle Managment comprometidos con la imagen como primer factor diferencial.